La paradoja de las fotos publicitarias de las celebrities

¡Menos mal que pone que es Mila Jovovich!Imagina que eres un/a director/a de publicidad de una gran empresa y dispones de enormes presupuestos (¡Qué suerte con los tiempos que corren!). Decides contratar a una megaestrella para que protagonice tu nueva campaña. Por ejemplo: una popularísima actriz de Hollywood. Decides contar con ella precisamente por eso: porque toooodo el mundo la conoce.

Todo sale carísimo: los honorarios de la megaestrella, un fotógrafo prestigioso y un popular director de cine para rodar el spot, maquilladores y estilistas de lo mejorcito, el equipo de rodaje, las localizaciones, la élite de los retocadores photoshoperos, etc…

Llega el momento de lanzar la campaña: las fotos y las pelis se publican y emiten.

Al pie de los anuncios donde aparece la rutilante estrella podemos leer el nombre de la actriz. Por ejemplo: en los anuncios de Mango, Dolce & Gabanna o Moët Chandon leemos Scarlett Johansson. En los de L’Orèal aparecen rotulados, bajo sus respectivas fotos, los nombres de la divinérrima Mila Jovovich y de Eva Longoria. Y así hasta el infinito. Un gran número de marcas aplica este procedimiento en sus campañas publicitarias.

Y digo yo al alto ejecutivo publicitario: ¿No has escogido precisamente a esa deslumbrante criatura porque la conoce absolutamente todo el mundo? ¿Qué falta hace especificar su nombre? ¿Es que los retocadores han evolucionado el físico de la modelo hasta tal punto que resulta irreconocible? (esto ocurre ¡Y mucho! – acordaos cuando Kate Winslet denunció la manipulación de sus fotos en GQ) ¿Es que quieres rebañar hasta límites insospechados el presupuesto publicitario amparándote en el temor de que “no sea que haya alguien que no la haya reconocido” y eso reduzca la eficacia del enorme gasto publicitario en el que te has metido?

Digo yo que si alguien no reconoce a la diosa que ilustra tu publicidad a lo mejor no pasa nada. Posiblemente no pertenezca al target al que te diriges y, por tanto no resulta relevante.

Otro anuncio que identifica (por si acaso) a la modelo

 

El uso de estos cartelitos me recuerda a un episodio del maravilloso libro “Cien años de Soledad” en el que los habitantes de Macondo, víctimas todos ellos de una amnesia colectiva, comienzan a colocar notas a todas las cosas, indicando su nombre, para poder así mantener vivos los recuerdos más básicos.

En fin, contratas a los individuos más conocidos del mundo para recordar a las personas a las que te quieres dirigir cuál es su nombre ¡Qué paradoja ¿no?! Si por lo menos el nombre de la marca y el de la modelo estuviesen escritos en Braille, se podría llevar ese endorsement  al público invidente, un tanto olvidado por el tipo de medios en los que se publican anuncios de esta índole. Digo yo.

 

Los derechos de la foto de Mila Jovovich pertenecen a L’Orèal.

Los derechos de la foto de Scarlett Johansson pertenecen a Dolce & Gabanna.

 

 

3 Comentarios en “ La paradoja de las fotos publicitarias de las celebrities ”

  1. Lanena dice:

    Pues sí, hay veces que he tenido que leer el nombre de la famosa de turno en un anuncio ya que la han retocado tanto que no hay quien la reconozca. Últimamente me pasó con Kate Winslet para la línea de labiales L’Absolu Nu de Lancome. Está guapísima pero no la reconocía.

    Saluditos!!!!!

  2. Te digo yo, que leo revistas de moda, antew que el ‘Teo va al Zoológico’, que a veces te paras frente a la doble página y dices, cómo se llamaba ésta tan estupenda. Luego buscas en las esquinas su nombre como jugando al Trivial Pursuit a ver si lo adivinas antes de encontrarlo. Seguro que lo tienen testeado. No debo ser la única que lo hago. Mit freundlichen grüßen

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